viernes, 11 de enero de 2013

ALERTA.: ACOSO ESCOLAR

ACTIVIDAD PARA TUTORÍA

1. VISUALIZA LOS SIGUIENTES CORTOMETRAJES SOBRE EL ACOSO ESCOLAR












JOKIN CEBERIO CINCO AÑOS DESPUÉS  

Hace ya cinco años. Amanecía en Hondarribia el último día de verano. Eran horas intempestivas aún, pero comenzaban a despertarse los primeros trabajadores prestos a lo que iba a ser un día de trabajo, un día más. También en muchas casas jóvenes y niños se preparaban para ir a la escuela o a la universidad.

La noche anterior le había dicho a su mejor amiga "mi reina, yo ya no pinto nada aquí" y puso en Internet el siguiente lema "libre, oh libre seré aunque paren mis pies". Ese mismo día 21 iba a volver a clase tras unos días en casa con un móvil "por si tienes problemas", según le habían aconsejado.

Todo comenzó un año antes, en los primeros días de curso. El claustro de profesores del instituto Talaia de Hondarribia había tomado la decisión de que durante el horario lectivo los baños estuvieran cerrados con llave puesto que durante el año anterior habían sido pillados en ellos varios alumnos fumando.

Jokin pidió permiso a la profesora para ir al baño, se encontraba con dolor de vientre y no podía esperar a ir a casa. Salió de la clase y se dirigió al primer cuarto de baño que vio, la puerta estaba cerrada. Fue a otro, después a otro. Su desesperación fue en aumento según iba viendo que todas las puertas estaban cerradas, pues barruntaba lo que iba a suceder. Además, no pudo conseguir que le dejasen las llaves de algún servicio, la ley es la ley, le debieron de decir.

No pudo evitarlo, notó un olor fétido y se palpó los pantalones. Se había hecho de vientre encima. La diarrea le había vencido y la vergüenza se apoderó de él como mostró su ruborizada cara.

Lo peor llegó cuando le vieron los compañeros de clase. Se comenzaron a reír de él haciendo alusión a su situación y diciéndole que se apartara de ellos por que "los iba a contaminar". Aquel día Jokin se fue llorando a casa, pero pensaba que al día siguiente todo volvería a la normalidad, creía en la bondad del ser humano y que todo quedaría olvidado. Él era noble, un chico simpático y con un espíritu noble que jamás sospechó que hubiera tanta maldad en el mundo, al menos entre quienes consideraba sus amigos.

Sin embargo, nada volvió a ser lo mismo. Varios de sus compañeros de clase (y de cuadrilla de amigos) comenzaron a burlarse de él a lo largo de aquel año, a darle las primeras collejas, insultarle y hacerle el vacío en los recreos pues decían que Jokin "les iba a contaminar".

Llegó el verano y Jokin se fue a unos campamentos. También fueron sus compañeros de cuadrilla (entre ellos alguno de sus acosadores). Un día fumaron porros. El monitor les pilló y llevó a cabo su obligación: avisar a los padres. Envió varias cartas a los padres para informarles. Todos los críos, menos Jokin, interceptaron las misivas y las escondieron. Jokin se la enseñó a su madre y ella llamó al monitor. A los dos adultos les extrañó que ninguna otra madre hubiera llamado mencionando lo de los porros.

Unos días después, la madre de uno de aquellos chicos recriminó a la mamá de Jokin que su hijo "hubiera roto la armonía del grupo de amigos por no esconder la carta".

Durante todo el verano Jokin había sufrido algún intento de agresión y constantes insultos cuando iba por la calle. (…).

En aquellos días, la situación se agravó. Sus compañeros de cuadrilla, con la colaboración de otros jóvenes, le sometieron a brutales palizas (en la foto, situada al principio de este artículo, se aprecian los moratones) además de reiteradas agresiones psicológicas que provocaron un daño terrible en un muchacho tan sensible como era Jokin.

La semana siguiente fue crucial en los acontecimientos. Durante el primer día de clase, el día 14 de septiembre, le sometieron a una brutal paliza consistente en collejones, insultos y bofetadas. Al día siguiente no se les ocurrió otra idea que coser a balonazos al pobre chaval (en esta criminal agresión participaron chavales de todo el instituto). En el día de la exaltación de la Santa Cruz, Jokin asumió el papel que Cristo tuvo durante el camino al Calvario. Yo creo que aquel día Jesús sufrió con él y por los pecados de quienes conducirían a la muerte a Jokin. Me causa gran dolor pensar en aquella escena, Jokin en el suelo pidiendo clemencia siendo cosido a balonazos ante el jolgorio de la chiquilleria del instituto.

Pero quizá el día más humillante fue el 15 de septiembre. Ese día se conmemoraba el aniversario de la "cagada" de Jokin. Como dice un articulista, y perdonad la expresión, "hay que ser muy hijo de puta para hacer lo que aquellos chavales hicieron ese día". No tienen perdón de Dios.

No se les ocurrió otra cosa que llenar toda la clase de papel higiénico y cuando Jokin entró al aula le tiraron rollos de papel higiénico (como hacen los hinchas en el fútbol) ante la risa general de todos los alumnos. Pero el punto de la humillación llegó cuando la profesora obligó a Jokin a recoger todo el papel higiénico. Esto supuso una victoria para los acosadores (…).

Imaginad la situación. Jokin muerto de vergüenza (y de miedo, por qué no decirlo) recogiendo el papel higiénico, llorando interiormente y posiblemente con los primeros pensamientos sobre lo que iba a hacer.

Esto ocurrió un miércoles. El jueves y el viernes no volvió a clase. En casa tampoco estuvo. Probablemente se fue a recorrer con su bicicleta el bonito pueblo de Hondarribia y, quien sabe, a inspeccionar la muralla. Quizá buscó algún lugar donde no le pudieran encontrar cuando todo hubiera acabado. Ante todo quería evitar el sufrimiento a los suyos, por eso no dijo hasta el critico momento lo que le ocurría, pensaba que de otra manera su familia iba a sufrir más.

Como es normal que ocurra, los profesores de Jokin llamaron a su casa para dar la noticia de que el chico no había aparecido por clase. Sus padres, preocupados, le preguntaron el motivo de la ausencia y él contó lo que le ocurría. Entonces le instaron a denunciar a sus agresores, algo a lo que respondió de una forma clara (y perdonadme que cite textualmente, por la crudeza de las palabras): "¿Qué queréis, que me maten a hostias?". Jokin era tan noble que nunca quiso delatar a sus verdugos, posiblemente no solo tenía miedo de las palizas si no que quería evitar el sufrimiento incluso a quienes le hacían mal.

Tanto los padres como el propio instituto le permitieron ausentarse el lunes 20 de clase. Iban a hablar ese día con la otra parte, con los agresores y sus padres. Algo que me impacta es que durante esos días le dijeron “el martes llévate el móvil, por si tienes problemas”. Yo me pregunto ¿no hubiera sido mejor la expulsión de los alumnos agresores? Cualquier cosa que no fuera tomar esta decisión era enviar a Jokin temblando como un corderito ante la jauría de lobos que le esperaban lamiéndose las fauces.

Aquella tarde fue cuando tuvo la conversación con su amiga y la dio a entender que iba a suicidarse. Surge una pregunta ¿por qué esta chica no llamó a nadie? ¿No avisó a nadie de lo que podría ocurrir? Seguramente no creía que nuestro chico fuera capaz de llevar a cabo sus planes. Aunque a primera vista un acto de este tipo puede resultar propio de cobardes, hay que reconocer que también se necesitan tener un par de bemoles para llevarlo a cabo.

Libre, oh libre seré cuando paren mis pies. Eso escribió Jokin aquella noche. Probablemente no durmió, seguramente estuvo meditando sobre su decisión pues sabia del gran disgusto que iba a causar a sus seres queridos. También es posible que fuera consciente de tantas cosas buenas que hubiera podido llegar a conseguir de no haberse suicidado. Pero había sufrido demasiado, él era solo un niño ¿Qué había hecho para merecer tanto sufrimiento? ¿Por qué sus, antaño, amigos eran tan crueles con él?

Llegó la hora. Eran las 6 de la mañana. Salió de su habitación con gran disimulo y fue al lugar donde guardaba la bicicleta. Salió a la calle. Contempló su casa por última vez y, seguramente, balbuceó un "hasta siempre, os quiero" dirigido a sus padres y a sus hermanos. Un instante después reanudó la marcha y recorrió las calles hasta llegar a la gran muralla. Miro hacia arriba y después se dirigió a la zona más alta de la muralla. Empezó a correr y saltó.

Libre, oh libre seré cuando paren mis pies. Había dejado escrito este mensaje pocas horas antes. Quizá nadie pudo captarlo, es posible que nadie (de haberse dado cuenta de lo que quería hacer) le viera capaz de querer suicidarse. Puede ser que quienes sabían de su sufrimiento creyeran que iba a buscar ayuda.

Pero Jokin había aguantado mucho. Nadie en su instituto supo (o quiso) ayudarlo. Los profesores (como se supo en el juicio) hicieron la vista gorda ante las constantes agresiones, le humillaron públicamente (como aquella que le obligó a recoger el papel higiénico), sus compañeros de clase o se metían con él o no se atrevían a defenderlo (…). En estas ocasiones es cuando se nota quien de verdad es tu amigo, y a Jokin le habían fallado todos los que el consideraba que eran sus amigos.
Aunque si es cierto que algunos compañeros suyos dejaron mensajes en la muralla mostrándose arrepentidos por no haberle ayudado, como aquel niño que escribió que según pasaba el triste peor se sentía por no haber ayudado a Jokin. Si incluso los propios agresores se dieron cuenta, uno de ellos días antes había comentado que "a Jokin le veía muy mal".

Es cierto que podía haber recurrido antes a su familia, pero el miedo a las represalias le paralizaba. Tampoco quería parecer un chivato.

Por otra parte, lo que más temía era hacer daño a su familia, lo digo por experiencia propia. Yo nunca les dije nada a mis padres cuando sufrí bullying pues, sabía que si se lo decía iban a sufrir y quería ahorrarles ese sufrimiento.

(…)

Era solo un niño, tenía tan solo catorce años. Desde pequeño había estado acostumbrado a los mimos de sus padres, de su hermano y del resto de la familia. Era un chico sensible, con un gran corazón. Buen amigo de sus amigos y cariñoso. Además era un muchacho al que se le daba bien estudiar, era listo y muy alegre.

También por experiencia propia, debo decir que, cuando estas acostumbrado a recibir cariño y, de pronto, te encuentras con el maltrato psicológico y físico, sufres probablemente uno de los traumas mas grandes que pueda vivir una persona. Y encima siendo solo un niño.
(…)
El resto del día transcurrió con unos padres que buscaban a su hijo por toda la ciudad. A las 19 horas alguien les llamó diciendo que habían encontrado el cadáver del pequeño de la familia a los pies de la muralla. La hora del fallecimiento fue a las 7 de la madrugada, probablemente poco después de que Jokin saltara por la muralla.

Lo demás ya lo sabemos. Días después todos los informativos abrieron con la noticia de que un chico se había suicidado victima del acoso escolar. Poco después una multitudinaria manifestación recorrió las calles de Hondarribia (unas 15.000 personas en un pueblo de 20.000 habitantes) en memoria y apoyo de Jokin Ceberio.

El estupor creció cuando salió a la luz publica que era sobrino del por entonces director del diario “El País”, Miguel Ángel Ceberio.

Pero la persecución a Jokin no terminó ahí. Una tradición vasca que me gusta bastante es la de los Dantzaris, bailarines que danzan en honor a alguien, por ejemplo los novios recién casados. Bueno, pues la chica que danzó ante el cuerpo, aún caliente, de Jokin fue amenazada de muerte por uno de los acosadores, ya expulsado, en el instituto. Esto ocurrió también con otros compañeros del infortunado que, ahora si, abandonaban la cobardía y denunciaban lo ocurrido.
(…)
Como dijo un periodista de La Vanguardia: ¿Cómo iba a ir a clase el martes con un móvil y pidiendo perdón por ser inocente? Por otra parte, como dijeron sus padres, Jokin no se suicidó, le suicidaron. Esos 8 chavales son culpables de incitación al suicidio, por tanto de asesinato.

Ahora llega la reflexión. Una de las cosas que mas rabia me han dado siempre ha sido la típica frase de: “pero si esto del bullying ha existido siempre, son cosas de niños”. Es una de las cosas que mas me enervan, yo lo sufrí y desde luego que aquello era cualquier cosa menos un juego de niños.

Un juego de niños puede ser que varios críos estén dándole al balón tratando de meter un gol o jugando con las canicas. Pero desde luego lo que no es ningún juego de niños es que un grupo de chicos llamen subnormal a otro por padecer sordera o cagón por “haberse hecho caquita”. Tampoco es un juego de niños lo ocurrido el verano pasado en un pueblo madrileño donde una chica pegaba una brutal paliza a otra mientras una muchacha que grababa la situación decía “mátala, mátala”. O lo ocurrido este año en otros pueblos donde grupos de adolescentes han violado a compañeras de clase. No, no es ningún juego de niños que por estar gordo se metan contigo o que por ser tartamudo te llamen tonto. Tampoco es un juego de niños que nadie quiera jugar contigo por que si no les van a acusar de “enchufados” o que te amenacen con "no adjuntarte" y pegarte si no cometes con ellos una maldad.

Que nadie me venga con hipocresías, por favor. Un año después de la muerte de Jokin se suicidó en Alicante una joven de 16 años que también padecía acoso escolar. ¿Estas muertes son fruto de un “juego de niños”? por favor, a ver si entre todos logramos que esta frase (y estos actos delictivos) desaparezcan de nuestra sociedad. Y tengo la sospecha (algún día lo investigaré) de que un amigo mío, con el cual compartí juegos y risas de pequeño en el pueblo, también fue víctima del acoso escolar (el muchacho murió hace unos años, parece ser que estaba con depresión y se cayó por una ventana, probablemente fue un suicidio).

Parece que desde lo ocurrido con Jokin la sociedad ha avanzado en este aspecto. Hoy hay tolerancia cero con el bullying, se persigue al agresor, se le denuncia y el espíritu de Jokin está muy vivo en los chavales que sufren lo que él vivió (…)
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El autor del texto es Víctor Bustillo, historiador, escritor y franciscano.  Este es su blog.
Esta otra web está dedicada a Jokin Ceberio.


2. LEER EL ARTÍCULO DEL CANARIAS 7 SOBRE LA SENTENCIA A OCHO MENORES POR ACOSO ESCOLAR.

3. REFLEXIONA SOBRE ESTA ACTIVIDAD.

A) ¿QUÉ PIENSAS DEL ACOSO ESCOLAR?
B) ¿CREES QUE PUEDE DESTRUIR LA VIDA DE UNA PERSONA?
C) ¿POR QUÉ CREES QUE OCURRE? ¿QUÉ MOTIVA A UNA O VARIAS PERSONAS A SER ACOSADORES?
D) ¿CREES QUE EL ACOSO ESCOLAR ES SIEMPRE IGUAL O EXISTEN DISTINTOS TIPOS?
E) ¿CÓMO SE PUEDE EVITAR?
F) ¿CREES QUE DEBE SER SANCIONADO DURAMENTE?
G) SI HUBIERAS SIDO COMPAÑERO DE JOKIN O DE AMANDA TODD ¿HABRÍAS HECHO ALGO? ¿SE PODÍA HABER HECHO ALGO?







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